Ansiedad y tensión emocional
La ansiedad y la tensión emocional pueden provocar o intensificar síntomas físicos, incluido el dolor.
El dolor puede ser una manifestación física asociada a la ansiedad, aunque no todas las personas con ansiedad lo experimentan de la misma manera.
Las zonas más frecuentemente afectadas incluyen la cabeza (dolores de cabeza) , cuello, hombros, espalda y diversos grupos musculares debido al aumento de la tensión muscular.
La ansiedad puede influir en la percepción del dolor y disminuir el umbral de tolerancia, haciendo que sensaciones que normalmente serían leves se perciban como más intensas.
La forma en que aparece el dolor varía considerablemente entre personas: puede ser constante o intermitente, localizado o generalizado, y coexistir con otros síntomas como fatiga, mareos o molestias gastrointestinales.

