La tristeza
25 feb 2026
La tristeza no es agradable de sentir, pero sí es una gran mensajera. No llega para dañarnos, sino para mostrarnos algo importante.
Vale la pena preguntarle:
¿qué vienes a decirme?,
¿qué mensaje me traes?,
¿qué necesitas que vea?
Tal vez nos está susurrando:
“Descansa”.
“Llora”.
“Habla con alguien sobre eso que te duele”.
Escuchar nuestra tristeza no nos debilita; nos conecta. Cuando le damos espacio y recibimos su mensaje, la emoción cumple su función.
Y, muchas veces, mientras más pronto la atendemos, más pronto se transforma.

